Párroco, Amad Caballero III

¿Cuándo fue la última vez que dijiste: «Por favor, ayúdenme»? ¿Te da miedo pedir ayuda?

Para muchos de nosotros, esa frase solo se pronuncia como último recurso. La sociedad moderna en la que vivimos no fomenta tales palabras. Al contrario, exige independencia, responsabilidad, «hágalo usted mismo», autosuficiencia y competencia.

Sin embargo, nuestra Iglesia tiene valores diferentes. Valora la cooperación y el caminar juntos. El Papa León XIII nos ha dado este ejemplo. Ante cardenales reunidos de todo el mundo, el Papa dijo: «Les pido su ayuda. Esta misión que el Señor me ha confiado no puede cumplirse solo con mis propias fuerzas. Necesito su experiencia, su sabiduría como pastores y guías espirituales, y su conocimiento de la Iglesia y de su pueblo, que les ha sido encomendado. No dudo que me ayudarán. Necesito su fuerza y ​​su apoyo. Necesito un apoyo firme, claro y público. Quiero sentir que cuento con su apoyo, hermanos y hermanas». El ejemplo del Papa León XIII nos recuerda que la Iglesia no es una isla aislada, sino una sola comunidad. La Iglesia es la fraternidad humana misma. Cuando cumplimos nuestro papel de «Buen Samaritano», nos convertimos en uno solo. Nos ayudamos y servimos unos a otros. Esto se ve claramente en el ejemplo de nuestro santo patrono, San Pablo. En muchas de sus cartas a las primeras comunidades cristianas, Pablo expresó su gratitud por sus contribuciones a su labor misionera. De igual manera, agradeció a quienes lo ayudaron, lo apoyaron y lo visitaron durante su encarcelamiento.

Siguiendo el ejemplo de San Pablo, yo también dije: «Ayúdenme». Nuestra iglesia está creando un nuevo grupo pastoral para los enfermos, los ancianos y quienes, por diversas razones, no pueden asistir a la iglesia. Este grupo se llama equipo de visitas. Muchos hermanos y hermanas se sienten solos, no pueden asistir a la Misa dominical y cargan con un peso invisible en soledad. Como comunidad parroquial, queremos tenderles la mano, escuchar sus historias y, sobre todo, hacerles sentir la misericordia de Dios.

Jesús dijo: «Porque me visitaron cuando estaba enfermo, y me visitaron cuando estaba en la cárcel… En verdad les digo que todo lo que hagan al más pequeño de mis hermanos , es como si me lo hicieran a mí».

¿Cómo puede apoyar a nuestro equipo de visitas?

Buscamos voluntarios para visitar a nuestros hermanos en sus hogares, escucharlos y orar con ellos. No se requiere experiencia. Se brindará capacitación, así que no dude en postularse.

• Solicitudes de voluntariado

• Solicitudes de visita: Si usted o un ser querido no pueden asistir a misa y desean una visita, por favor háganoslo saber.

Contacto: Sachiko Takagi [08053659650] o

Satoko Kuriyama [09038658010]

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